El milagro
Fiestas de San Blas | Enero 13, 2005
Un niño, nacido en el Molino harinero de La Venta, llamado comunmente "de la Juanisa", en un descuido de su madre, se introdujo en la boca un alfiletero o canutero, que contenía un cierto número de agujas.
El llanto del pequeño, al sentir las punzadas en la cavidad bucal, alertó a la madre que, horrorizada al ver lo que ocurría, procedió entre gritos y lágrimas a extraer de la boquita de su hijo las agujas que tenía clavadas.
Efectivamente, logró extraerlas, pero al contarlas quedó anonadada:faltaban dos o tres agujas. En su pena y sin saber qué hacer, prometió pertenecer mientras viviese a la hermandad de San Blas si habiendo tragado el niño alguna de dichas agujas se salvaba del peligro que corría.
El pequeño
no experimentó la menor molestia en las horas sucesivas y al ser examinado el producto de la inmediata defecación fueron encontradas en él las agujas que faltaban.
La imagen del Santo Patrón de Víznar ostenta en la muñeca de su mano derecha un lazo de seda en el que están clavadas estas agujas como prueba del fatídico desenlace que era previsible en el infante y del que milagrosamente el Santo le libró.

Realmente ante tan extraordinario suceso, milagroso sin duda, el entusiasmo de los viznaerenses por su Santo Patrón queda absolutamente justificado. Mas aún; es posible que el hecho milagroso haya sido olvidado, incorporado ya a la tradición oral de este pueblo, pero aún queda y sigue vivo el fervor religioso que el hecho despertó en su origen.